martes, 15 de febrero de 2011

Cambios ortográficos

Emilio Hernández Aparicio


¿Cuál es el lema de la RAE?
El lema de la Rae es «fijar las voces y vocablos de la lengua castellana en su mayor propiedad, elegancia y pureza». Se representó tal finalidad con un emblema formado por un crisol puesto al fuego, con la leyenda Limpia, fija y da esplendor. Nació, por tanto, la institución como un centro de trabajo eficaz, según decían los fundadores, «al servicio del honor de la nación».

Esta vocación de utilidad colectiva se convirtió en la principal seña de identidad de la Academia Española, diferenciándola de otras academias que habían proliferado en los siglos de oro y que estaban concebidas como meras tertulias literarias de carácter ocasional.


¿Consideras importante la unidad ortográfica? ¿Por qué?

La unidad ortográfica me parece importante porque es la base fundamental de la comunicación oral y escrita. Con la unidad ortográfica se ve el nivel cultural que una persona tiene, y con ella podemos escribir y transmitir lo que deseemos. En cambio hay otras personas que carecen de unidad


¿Estás de acuerdo con los cambios que propone la RAE? Justifícalo.

Estoy de acuerdo en unos aspectos, pero en otros no. El cambio de la 'i griega' a 'ye' no me parece bien por que desde que eramos muy pequeños nos han enseñado que se llama 'i griega. En cambio, el cambio de 'sólo' a 'solo' no le veo importancia, ya que con tilde expresa lo mismo que sin tilde, y no creo a la gente les cueste diferenciar 'Sólo' de 'solo'.

En cambio, con la palabra 'guión' y 'guion' veo más correcto seguir utilizando la palabra 'guión' por que es una palaba aguda.

La acentuación de ó como por ejemplo 4 ó 5, si me parece bien que sea así '4 o 5' ya que si le quitas la tilde, evidentemente no perjudicas a nadie por que de los dos modos te refieres a lo mismo.


La nueva ortografia

¿Cuál es el lema de la RAE?
La RAE fijo las voces y vocablos de la lengua castellana en su mayor propiedad, elegancia y pureza.
El lema de la Real Academia Española, fundada en 1713, es “ Limpia, fija y da esplendor “. Fijar los vocablos, limpiar la lengua de palabras mal expresadas y dar esplendor al idioma. La RAE se presentó con un emblema formado por un crisol al fuego donde se podía leer la ya emblemática leyenda "limpia, fija y da esplendor".

¿Consideras importante la unidad ortográfica? ¿Por qué?
Si, considero muy importante la unidad ortografica porque asi las personas podemos escribir sin faltas de ortografía y que gracias a ello podamos entendernos con gran facilidad.

¿Estás de acuerdo con los cambios que propone la RAE? Justifícalo
Estoy de acuerdo con algunas cosas como por ejemplo que hayan retirado las tildes de algunas palabras como solo o guion
Pero tambien creo que es mejor haber dejado la ortografía como antes porque a muchas personas le creará muchas confuciones.

Mi Querida mascota

Yo tenia 11 años ,cuando encontre un pequeño perrito abandonado.
Mi madre me dijo que no queria mascotas en casa ,porque como era un cahorrito, podia hacer muchos destrosos.
Pero yo no era capaz de volver abandonarlo en la calle .Asi que hablé con mi madre y le dije:
-Mamá si me dejas tener el perro, me volveré mas responsable y cuidare muy bien de él.
Y ella me respondió:
-Está bien, pero espero que cumplas lo que prometes.
Yo muy contenta lo saqué de aquella caja, lo puse entre mis brazos , y lo abreigué con mi chaqueta de lana.Lo lleve a mi casa ,lo bañe y le di de comer.
Mi madre me recomendó que lo llevaramos a un veterinario. Y pues asi lo hicimos.
Llegamos al veterinario y el señor muy amable nos atendió y nos dijo:
-Hola.! ¿En que puedo ayudarles?
Mi madre le respondió:
-Hola Buenas tardes.Hemos traido al perro para que le hiciera una revisión.
El doctor Se llevo al perrito, y a los 10 minutos salió , y nos dijo que estaba muy bien .
Solo le resetó unas vitaminas porque lo veia un poco debíl.
Al final lo llevamos a casa, y hasta el día de hoy lo sigo teniendo , y se ha convertido en alguien muy importante en mi vida.
Fin.

lunes, 31 de enero de 2011

Cambios ortográficos


Carla María Rodríguez Rodríguez.


¿Cuál es el lema de la RAE?


El lema de la Real Academia Española, fundada en 1713, es “ Limpia, fija y da esplendor “. Fijar los vocablos, limpiar la lengua de palabras mal expresadas y dar esplendor al idioma. Esos son los tres propósitos que se propusieron al fundar la RAE. Un lema, expresa de manera breve la motivación, intención o forma de conducta de una persona, de un grupo, de una institución, de un estado o de un país.

En la conciencia, según la visión de la época, de que la lengua española había llegado a un momento de perfección suma, fue propósito de la Real Academia «fijar las voces y vocablos de la lengua castellana en su mayor propiedad, elegancia y pureza». Se representó tal finalidad con un emblema formado por un crisol puesto al fuego, con la leyenda Limpia, fija y da esplendor. Nació, por tanto, la institución como un centro de trabajo eficaz, según decían los fundadores, «al servicio del honor de la nación».

Esta vocación de utilidad colectiva se convirtió en la principal seña de identidad de la Academia Española, diferenciándola de otras academias que habían proliferado en los siglos de oro y que estaban concebidas como meras tertulias literarias de carácter ocasional.

¿Consideras importante la unidad ortográfica? ¿Por qué?

La unidad ortográfica me parece importante ya que nos permite que hablemos mejor y que podamos escribir de una manera adecuada. Aunque hay personas que carecen de estudios y no pueden llegar a ser tan privilegiadas como nosotros.


¿Estás de acuerdo con los cambios que propone la RAE? Justifícalo.

Por una parte, no estoy de acuerdo con los cambios que propone la RAE debido a que ahora va a provocar más confusión a las personas que estábamos acostumbradas a las normas anteriores. No me parece bien que la “ i griega “ ahora se llame “ ye “ porque ya tienes asimilado el llamarla de una manera y ahora tienes que empezar a llamarla de otra forma. Creo que costará que las personas empiecen a nombrarla “ ye “. Con respecto a la “ ch “ y a la “ll”, pienso que siguen siendo letras aunque las excluyamos del abecedario. Sin embargo, me parece bien que, entre varios ejemplos, “ solo “ ya no lleve tilde porque siempre he pensado que por el contexto se sobreentiende y que no hace falta ponerla. También estoy de acuerdo con que a la “ o “ que va entre cifras no se le ponga tilde porque no le veo importancia.

sábado, 29 de enero de 2011

La nueva ortografía

¿Cuál es el lema de la RAE?

El objetivo con el que se fundó la Academia fue el de fijar "las voces y vocablos de la lengua castellana en su mayor propiedad, elegancia y pureza". La RAE se presentó con un emblema formado por un crisol al fuego donde se podía leer la ya emblemática leyenda "limpia, fija y da esplendor".

¿Consideras importante la unidad ortográfica? ¿Por qué?

La unidad ortográfica la considero fundamental ya que es necesaria para que todos nos entendamos mejor y tengamos una mejor expresión tanto escrita como oral, también es fundamental porque con ella se ve el nivel de cultura de cada persona.

¿Estás de acuerdo con los cambios que propone la RAE? Justifícalo.

Estoy de acuerdo con algunos de esos cambios, pero con otros no.
Estoy de acuerdo con el hecho de quitar la tilde a las palabras ''solo'' y ''esta'' ya que en muchos casos me ocasionaban confusión a la hora de escribirlas, también estoy de acuerdo con que las letras ''ch'' y ''ll'' ya no se consideren letras sino dígrafos ya que ambas están compuestas por dos letras, pero no estoy de acuerdo con que la letra ''i griega'' pase a llamarse ''ye'' debido a que desde muy pequeños no enseñaron que la letra ''y'' se llamaba ''i griega'' y ahora al cambiar su nombre va a costar demasiado acostumbrarse y tampoco estoy de acuerdo con que se le quite la tilde a la palabra ''guion'' porque de toda la vida la hemos puesto con tilde y deberían dejarla como estaba ya que se nota muy bien la ''o'' acentuada al pronunciar la palabra.

jueves, 27 de enero de 2011

Respuestas: La nueva ortografía

1.¿Cuál es el lema de la RAE?
Fue propósito de la Real Academia Española fijar las voces y vocablos de la lengua castellana en su mayor propiedad, pureza y elegancia . Se representó esta finalidad como un emblema formado por un crisol puesto al fuego, con la leyenda Limpia, fija y da esplandor. Nació, por tanto, la institución como un centro de trabajo eficaz.
Esta vocación de utilidad colectiva se convirtió en la principal seña de identidad de la Academia Española, diferenciándola de otras academias que habían proliferado en los siglos de oro y que estaban concebidas como simples tertulias literarias de carácter ocacional.

2. ¿Consideras importante la unidad ortográfica? ¿Por qué?
Yo creo que es muy importante ya que es la base de la comunicación. Debemos saber escribir bien para tener una formación adecuada, pero sobre todo para poder relacionarnos en sociedad.

3. ¿Estás de acuerdo con los cambios que propone la RAE? Justifícalo.
En parte estoy de acuerdo, porque creo que cada cambio se hace con una finalidad y en este caso es mejorar la ortografía. Pero creo que se debería haber dejado tal y como estaba ya, que estos cambios lo único que producen ahora mismo son confusiones a la hora de escribir. Te has adaptado a decir o escribir una palabra de una determinada forma, y ahora te la cambian. Es muy lioso.

La Nueva Ortografía

Juan Ignacio Perdomo Hermida
¿Cuál es el lema de la RAE?
La Real Academia Española (RAE) quiso fijar las voces y vocablos de la lengua castellana en su mayor propiedad, elegancia y pureza. Por eso, se representó tal finalidad con un emblema formado por un crisol puesto al fuego con la leyenda Limpia, fija y da esplendor.

¿Consideras importante la unidad ortográfica? ¿Por qué?

Yo considero que es importante. Creo que estamos dejando cada vez más atrás la buena ortografía y estamos adaptándonos a escribir como en los mensajes de móvil y no es que me parezca bien escribir de ese modo pero soy uno de los que piensa que en un mensaje que le envías a un amigo no vas a escribir todas las tildes y todas las palabras correctamente porque se tarda más y es más difícil, por ejemplo es más rápido y fácil escribir “q” que escribir “que”. Pero también pienso que en un escrito para algo importante se debe escribir con toda la ortografía bien porque queda mejor presentado y por eso creo que es importante.

¿Estás de acuerdo con los cambios que propone la RAE? Justifícalo

Estoy de acuerdo con que hayan retirado las tildes de algunas palabras como “solo” o “guion” y no estoy de acuerdo con que le hayan cambiado los nombres a las letras como la “Y” que ahora se llama “YE” para mi es más fácil llamarla “I griega” ya que desde pequeño me lo enseñaron así y no creo que ahora valla a llamarlo de otra forma.

La nueva ortografía

- ¿Cuál es el lema de la RAE?
En la conciencia, según la visión de la época, de que la lengua española abía llegado a un momento de perfección suma, fue propósito de la Real Academia, fijar las voces y vocablos de la lengua castellana en su mayor propiedad, elegancia y pureza.



- ¿Consideras importante la unidad ortográfica? ¿Por qué?
Si, me parece muy importante para que los ciudadanos podamos, comunicarnos y entendernos con facilidad sin tener dudas al relacionarnos con los demás.



-¿Estás de acuerdo con los cambios que propone la RAE? Justifícalo.
No estoy de acuerdo con ningún cambio, porque desde pequeños nos han enseñado las palabras que llevan tilde, y ahora le quitan la tilde a "solo" y a "guion". Y tampoco estoy de acuerdo con lo de cambiar el nombre a las letras, como I griega, que ahora se llama "ye". Asi lo que hacen es que nos confundamos al escribir, al estar a costumbrados a los cambios anteriores.

Laura Hdez Reyes. 4ºA.




Cristina Tavio.

-¿Cuál es el lema de la RAE?

La RAE fijo las voces y vocablos de la lengua castellana en su mayor propiedad, elegancia y pureza.
Por eso, se representó tal finalidad con un emblema formado por un crisol puesto al fuego, con la leyenda Limpia, fija y da esplendor.
Nació, por tanto, la institución como un centro de trabajo eficaz, según decían los fundadores, al servicio del honor de la nación.


-¿Consideras importante la unidad ortográfica? ¿Por qué?

La unidad ortográfica es importante, porque al escribir bien sin faltas de ortografía o decir una palabra correctamente es fundamental para que las personas nos podamos entender y comunicarnos mejor.



¿Estás de acuerdo con los cambios que propone la RAE? Justifícalo.

Estoy de acuerdo con algunas cosas como, la palabra "solo" porque ami me genera confusión al haber dos palabras , una con tilde y otra sin tilde, ahora como ninguna tiene tilde es más fácil no equivocarse. Pero no estoy de acuerdo con la esta, ya que yo siempre la habia puesto con tilde y aora me será difícil no ponerla. Tambien estoy de acuerdo con que la "ch" y la "ll" no se considere una letra del abecedario, ya que, por ejemplo, la "ch" esta compuesta por la letra "c" y por la "h", y la "ll" esta compuesta por dos "l".
No estoy de acuerdo con que la "i griega" se llame ahora "ye" porque todo el mundo lo llamaba "i griega" ya que en el colegio te lo enseñaban así y te lo siguen enseñando así todavía. Tampoco estoy de acuerdo con que a "guion" se le quite la tilde porque a mí me va a costar mucho no ponerle tilde a la hora de escribir la palabra.

La nueva ortografía

José Tomás Guadalupe Perdomo




¿Cuál es el lema de la RAE?

En la conciencia, según la visión de la época, de que la lengua española había llegado a un momento de perfección suma, fue propósito de la Real Academia «fijar las voces y vocablos de la lengua castellana en su mayor propiedad, elegancia y pureza». Se representó tal finalidad con un emblema formado por un crisol puesto al fuego, con la leyenda Limpia, fija y da esplendor. Nació, por tanto, la institución como un centro de trabajo eficaz, según decían los fundadores, «al servicio del honor de la nación».


¿Consideras importante la unidad ortográfica? ¿Por qué?

Sí, la considero importante, porque el escribir bien conlleva a un mejor entendimiento en la comunicación escrita y al consiguiente buen desenvolvimiento de los sentimientos de las personas. Es importante escribir sin faltas ortográficas, dice mucho de el nivel lingüístico de una persona, tanto de su vida afectiva a la hora de narrar unos hechos o vivencias propias como de su interés al aprender a escribir bien.


¿Estás de acuerdo con los cambios que propone la RAE? Justifícalo.

Estoy de acuerdo con la palabra ``guion´´, siempre se le había acentuado en su última vocal erróneamente, puesto que realmente es una palabra monosílaba (guion y no gui-ón), por tanto, nunca se debió acentuar. También estoy de acuerdo con la ``o´´ entre cifras, la letra o se diferencia en tamaño a la cifra 0, no debía de haber confusión necesariamente, además es una palabra monosílaba, no se debería acentuar. Por último, mi acuerdo entre las reglas ortográficas también se manifiesta con la desaprobación de la ``ch´´ y la ``ll´´ como letras, son letras la ``c´´ la ``h´´ o la ``l´´ , pero no sus uniones, son simples enlaces que forman un sonido distinto en el lenguaje oral, pero no son letras.
No obstante, estoy en desacuerdo con los demás cambios: la y se debería seguir llamando ``i griega´´ puesto que esta letra fue obtenida de el abecedario griego y no se llamaba ``ye´´, sino como su primera denominación nombrada anteriormente; la ``x´´ en México y la ``q´´ en Qatar, son los nombres de países cuyos significados y ortografía llevan implícitas unas historias, escritos con las reglas ortográficas de sus idiomas como Qatar, y aunque México se diga ``Méjico´´, conlleva a una historia en la que se le puso esa ``x´´; y para terminar, las palabras solo y esta, por ejemplo, no se deberían de haber dejado de acentuar, puesto que cuando funcionan como pronombres (sólo, ésta) sus respectivos acentos sirven para poder distinguir su categoría gramatical.

La nueva ortogrfía

Elizabeth Suárez García.

¿Cuál es el lema de la RAE?
La Real Academia Española ha elevado a la categoría de objetivo prioritario en los estatutos vigentes el de velar porque los cambios que experimente la lengua española en su constante adaptación a las necesidades de sus hablantes no quiebren la esencial unidad que mantiene en todo el ámbito hispánico. Quiere esto decir que el lema es «unifica, limpia y fija»
¿Consideras importante la unidad ortográfica? ¿Por qué?
La unidad ortográfica es importante, porque escribir correctamente y sin faltas de ortografía es bueno para que todas las personas podamos entendernos y comunicarnos.
¿Estás de acuerdo con los cambios que propone la RAE? Justifícalo
No estoy de acuerdo con algunos cambios como que la “i griega” se pronuncie como “ye” o quitarle la tilde a palabras como “guion” porque puede confundir a mucha gente, sobre todo los jóvenes que desde pequeños estan acostumbrados a escribirlas de una manera y ahora tienen que cambiar su forma de escribirlas. En cambio si estoy de acuerdo con que a las palabras “solo” o “esta” se les quite la tilde porque muchas veces se confundian con las que no llevaban tilde.
Milagrosa Malapit
1. ¿Cuál es el lema de la RAE?
La Real Academia Española (RAE) quiso fijar las voces y vocablos de la lengua castellana en su mayor propiedad, elegancia y pureza. Por eso, se representó tal finalidad con un emblema formado por un crisol puesto al fuego con la leyenda Limpia, fija y da esplendor.
2. ¿Consideras importante la unidad ortográfica? ¿Por qué?
Sí la considero importante, porque el escribir bien sin faltas de ortografía, se entiende mejor y hace de una persona ser más culto, además de eso dice mucho de una persona.
3. ¿Estás de acuerdo con los cambios que propone la RAE? Justifícalo.
No estoy de acuerdo con dichas palabras, porque también es bueno tener errores y aprender de ello. Con los cambios cometidos, pienso que habrá confusiones al pronunciarlas, como la “i griega”, y a la hora de escribir ocasionará problemas a los niños y más a los jóvenes ya que dialogan más que los niños a la hora de estudiar, como las palabras que contenían tilde y ahora no, por ejemplo “guion”. Sin embargo estoy de acuerdo con lo de la “ch” y la “ll” que ya no sean letras porque yo no las había incluido en el abecedario.

miércoles, 26 de enero de 2011

Las mejores navidades de mi vida


Era una noche fría de diciembre, toda la familia estaba reunida como de costumbre en el salón para cenar. Todo parecía transcurrir con normalidad excepto cuando mi padre nos miró a todos de una manera muy misteriosa, dándonos a entender que tenía algo muy importante que decirnos.

Mi padre es un hombre de 45 años, muy robusto, de piel morena, con los ojos de un color verde clarito y el pelo aunque lo tenía teñido de negro debido a las canas que le habían salido con el paso del tiempo era de color castaño claro. Todo excepto mi hermana que normalmente cuando está cenando no parece que esté en la mesa ya que se queda atontada mirando la televisión, se quedaron extrañados, como con ansias de saber lo que se le pasaba a mi padre por la cabeza en ese momento. Mi hermana apartó segundo después la mirada de la televisión y se centró toda ilusionada en el rostro de mi padre. Mi madre llena de curiosidad le preguntó que de que se trataba, y él le contestó:

- En esta última semana he estado preparando unas vacaciones en Galicia, no sabía si ese era el lugar más indicado para pasar las navidades, pero pensé que así podríamos pasar junto a tu familia de Galicia.

- Claro que es el lugar más indicado, es la mejor idea que has tenido en mucho tiempo cariño. Le contestó mi madre.

El vuelo rumbo a Galicia saldría el Miércoles 22, así que teníamos tan solo dos días para preparar todas las cosas, comprarnos ropa un poco más abrigada y comprarle algunos regalos a la familia.

Llegó ese esperado 22 de diciembre, era las dos de la tarde cuando pisamos el aeropuerto de Galicia después de tres largas horas en el avión. Tras salir del aeropuerto directamente nos dirigimos rumbo a casa de mi tía Inés, una chica de 25 años, muy cariñosa, morena, alta y con los ojos marrones. Todos estábamos entusiasmados por ver a la familia, ya que hacía cerca de 5 años que no los veíamos. La verdad es que yo aún no me lo creía, eran las primeras navidades que pasaríamos junto a la familia de Galicia, siempre acostumbrábamos a cenar con la familia de Canarias, pero eso en verdad ya cansaba un poquito porque siempre eran las mismas caras y las mismas cosas, así que el hecho de pasar unas navidades fuera era lo mejor que nos podría haber pasado.

Por fin llegó ese tan esperado momento, según nos acercábamos a la puerta dónde vivía mi tía Inés, los íbamos viendo cada vez más cerca, hay en la puerta de color blanco esperándonos junto a mis dos primos Rubén y Miguel de tan solo 7 y 9 años. Las ganas de que mi madre aparcara el coche para poder salir corriendo y abrazarlos era cada vez más intensa.

Tras transcurrir ese tan esperado día estábamos demasiado cansados porque no habíamos parado de hablar con ellos y de visitar sitios bonitos de Galicia. Mis primos no me dejaban ni un segundo quieta, ya que eran aún muy niños y les encantaba jugar.

Todos sabíamos que pasaríamos con ellos el 24 y 25 de diciembre pero que el 26 ya tendríamos que volver a casa para pasar el año nuevo con la familia de Canarias. Todos estábamos ilusionados preparando la cena de navidad, los niños inflaban los globos, los mayores preparaban la cena y yo junto a una nueva amiga que hice en Galicia preparábamos la mesa.

Si, en tan solo dos días conocí a muchas personas, en especial a Marta, una chica de mi misma edad, 15 años, rubia, de piel muy blanquita y con los ojos azules. En poquísimo tiempo cogimos mucha confianza, ya nos considerábamos buenas amigas, así que le pedí a mi familia que pudiese pasar el día de navidad con nosotros ya que no tendríamos mucho tiempo para estar juntas.

Tras preparar la mesa de navidad se nos ocurrió ir a comprar petardos para después de la cena tirarlos. Mientras íbamos a la tienda de la otra calle ocurrió un percance. Resultó que notábamos como que algo nos seguía, pero mirábamos para todos los lados y no veíamos nada, así que no le dimos demasiada importancia. Según salíamos de la tienda después de haber comprado los petardos junto a un par de golosinas, nos dimos cuenta de que justo cuando salíamos algo salió corriendo, no sabíamos que era pero nos picaba la curiosidad por saber que era. Fuimos rumbo a donde habíamos visto desaparecer esa cosa tan extraña, mi amiga estaba un poco asustada porque podría ser lo mismo que nos estaba siguiendo y no sabíamos si era una persona o que era. Segundos después nos dio la risa floja cuando nos dimos cuenta de que lo que nos había estado siguiendo y que lo que tanto miedo le daba a Marta era un simple gatito blanco, seguramente abandonado, ya que parecía tener mucho frío y miedo.

Cuando llegamos a casa junto con el gatito llamado ya por nosotras Miau nos dio miedo enseñárselo a mi familia por si nos mandaba a echarlo a la calle por el hecho de que mi madre odiaba a los animales, así que lo escondimos en el coche para que aún no lo vieran.

La cena de navidad estuvo genial, todos bailábamos, los mayores bebían y mis primos no paraban de inventarse juegos y más juegos para que todos jugáramos. En conclusión parece que eran las mejores navidades que había tenido, la fiesta era divertida, había conocido a mi actual mejor amiga allí y tuve una mascota nueva ya que al final acabaron descubriendo al gatito en el coche, pero nos dijeron a mi hermana y a mí que nos lo podíamos llevar a casa.

Llegó la hora de irnos, se nos había hecho demasiado cortas las vacaciones en Galicia, será debido a lo bien que lo habíamos pasado, pero ese sería el momento más triste, la despedida. Por un lado estábamos nosotros llorando, por otro lado mi tía, mis primos y mi tío que justo al irnos vino él de su largo viaje de negocios, así que no pudimos conocerlo demasiado, y también por otro lado Marta. Ella me había dicho el día ante que no sabía si iba a ir a despedirse porque aún no se hacía la idea de que me fuera tan pronto, pero al final fue, me alegre mucho al ver que estaba hay, llorando pidiéndome que no me fuera, pero no se podía hacer nada, lo único que pudimos hacer es llegar al acuerdo de que el fin de año viniera ella a Canarias para pasarlo junto a mi y mi familia, la verdad la idea le pareció genial. Y así fue, pasemos juntas otro de los mejores momentos de nuestras vidas.

jueves, 20 de enero de 2011

Mi sueño hecho realidad


Hace algo más de dos años, mi prima había ido a Irlanda, como todos los años. Allí conoció a una familia irlandesa de lo más encantadora. Tano era así que justo antes de salir el avión con destino a Lanzarote, Betty, la mujer de la casa, volvió a repetirle a mi prima por décima vez:

-Espero verte el año que viene aquí y te volverás a quedar en mi casa.


A las 20:00h el avión aterrizó en Lanzarote y yo estaba fuera, esperando ansiosa que saliera mi prima ya. Se había ido durante 2 meses y tenía muchísimas ganas de verla. Cuando salió por la puerta, tiró las maletas y corrió a abrazarme. De camino a casa, me contó todo lo que había vivido en Irlanda. Me dijo que la familia a la que fue este año era la mejor que le había tocado, que tenía una casa muy grande, con unos jardines inmensos, todo verde, y que en los alrededores de la casa habían praderas donde pastaban las vacas. Al contarme todo aquello, sentí unas ganas inmensas de viajar allí y verlo todo.


Me convertí en la persona más feliz del mundo cuando el 6 de enero de 2009, recibí envuelto en papel de regalo, un billete de avión a Irlanda. En ese momento me quedé blanca, si poder articular si quiera una palabra. No me lo podía creer, mi sueño hecho realidad.

El viaje estaba previsto para finales de junio, al finalizar las clases. Dos semanas antes empecé a prepararlo todo llena de emoción. Llegó el día tan esperado, y a las 10:00h estaba ya, junto a mi prima, en el aeropuerto rumbo Irlanda. La despedida a nuestros padres fue media triste, ya que estaríamos fuera 3 meses, pero el solo hecho de saber a dónde iba lo recompensaba.


A las 14:30h, habíamos aterrizado en el aeropuerto de Cork (Irlanda). La familia me recibió con un fuerte abrazo, algo que ni siquiera hubiera imaginado. Más encantadora aún de lo que había dicho mi prima. Betty era una señora mayor, bien vestida, rubia y de ojos azules como el cielo. Era una mujer encantadora, muy cariñosa y alegre. Siempre tenía esa gran sonrisa en la cara que hacían lucir sus blancos dientes.

Después de la gran bienvenida y después de un "Nice to meet you" por parte de las dos, las tres nos fuimos a casa de Betty. Allí estaba parte de la familia, esperando conocerme. Me dio un poco de vergüenza, pero cada miembro de la familia era tan encantador como Betty. Creo que ese viaje marcó mi vida por completo, ya que no solo aprendí y practiqué el idioma, sino que aprendí otras tradiciones, otra manera de vivir. Fue la mejor experiencia de mi vida y jamás podré olvidarla. Visité tantos sitios. Uno de los mejores fue la empresa Cardbury, la fábrica de chocolate. Vi cosas sorprendentes que estoy segura que jamás en la vida volveré a ver. Pude ver el proceso de fabricación de los distintos tipos de chocolate, pero lo que más me gusto fue ir probándolos todos. Estaban deliciosos. Sin duda pasé las mejores vacaciones de mi vida. Jamás me olvidaré de cada segundo vivido allí. La despedida fue muy triste, pero tenía el consuelo de que Betty iría a Lanzarote en diciembre, y que yo volvería a Irlanda en junio.


Finalmente, mi prima y yo volvimos a Lanzarote y cada año vamos de visita. Solo deseo que sea verano para ir otra vez.


domingo, 9 de enero de 2011

RESPUESTAS: Cinthia Guadalupe de León

LA NUEVA ORTOGRAFÍA
1.¿Cuál es el lema de la RAE?
La Real Academia Española quería conseguir fijar la voces y vocablos de la lengua castellana en su mayor propiedad, elegancia, y pureza. Para ello se presento un emblema que decía “Limpia, fija y da esplendor”.
2.¿Consideras importante la unidad ortográfica? ¿Por qué?
La unidad ortográfica es importante, aunque cada país debería tener sus propias características al expresarse como señal de identidad, deben haber unas normas ortográficas comunes para que todos nos podamos entender y expresar correctamente.
3.¿Estás de acuerdo con los cambios que propone la RAE? Justifícalo.
No estoy de acuerdo con dichos cambios, siempre es bueno hacer correcciones y mejorar la ortografía para hacernos más cultos. Pero con los cambios que han hecho, creo que en vez de mejorar va a ocasionar más confusiones y problemas a la hora de escribir y expresarse. La sociedad española ya tenía por si sola un déficit en su educación, como para que ahora se hagan cambios que tampoco considero que sean buenos en este momento. Pero si ellos han considerado que esto mejorara la manera de escribir en nuestra sociedad, habrá que amoldarse a las nuevas reglas ortográficas.

jueves, 23 de diciembre de 2010

MI VUELTA A LA VIDA

José Tomás Guadalupe Perdomo





Nunca llegué a pensar que la muerte estuviera tan cerca, en cada rincón, en cada esquina que cruzas, haciendo la vida tan efímera.

Yo estaba un poco decaído aquel sábado veinte de agosto de 2008, sabiendo que ya se nos habían acabado nuestras vacaciones en Madrid, a mi y a mi familia. Ya nos disponíamos a coger un taxi para que nos apresurara hasta la puerta del aeropuerto de Barajas, ya que teníamos bastante prisa, el avión tenía previsto su despegue a las 13:00 hora local y no nos había dado tiempo ni de comer un bocadillo.
Solo faltaban cinco minutos para facturar nuestras maletas, pero llegamos justo a tiempo y pasamos raudos por el pasillo, como cualquier leopardo en la sabana en busca de su presa.

Como no habíamos comido, mis hermanos y yo nos tuvimos que gastar cuatro euros cada uno en un bocadillo de tortilla, ya que este bocadillo era el que estaba más acorde con su precio. Era ya la una en punto, y justo ya esperando en la puerta de embarque para ir camino hacia el avión, una voz agripada avisó a los pasajeros de que el vuelo JK 5022 de Spanair con destino a Gran Canaria se había retrasado.

Mis hermanas se rieron para no enfadarse o para no llorar, no sé, pero mis padres si mostraron su sensación de impotencia, ya que nos habíamos apresurado mucho desde el hotel donde nos hospedábamos hasta el aeropuerto para que en ese momento nos hicieran perder más el tiempo. Mi padre montó en cólera, estaba rojo como un tomate, sudando, y la vena que se le asomaba por el cuello parecía un calabacín entero recién comido. Mi madre no estaba enfadada... ¡estaba furiosa! Mi madre tiene mucho carácter, tanto que podría hacer retroceder al mismísimo Rey León, pero se contuvo.

-Mamá, me voy a dar una vuelta por las tiendas, yo vengo cuando sea la hora de embarcar- le dije a mi madre aburrido como una ostra.

-Vale, pero no tardes, que el retraso es solo de media hora- esgrimió.

-Vale- respondí yo con brevedad.

Me paseé por ocho tiendas observando peluches de Bob Esponja, de Hello Kitty, de Pokémon, y pasaron los minutos...

-¡¡Mierda, que ya son las dos!! - grité tan estresado como nunca. ¡Que vamos a perder el avión por mi culpa!.

No recuerdo ningún momento en el que había corrido tanto, ni cuando gané aquel triatlón en Yaiza. Había llegado empapado en sudor, habría bajado tres kilos mas o menos, y allí me esperaba mi madre...

- ¡¡¡Te dije que te dieras prisa, ya se ha cerrado la puerta de embarque y ya no nos dejan pasar!!!- dijo mi madre tan enfadada como lo estaba mi padre.

Me sentía muy culpable, habíamos perdido el vuelo por mi ignorancia y mi pasotismo, y además, el horno no había estado para bollos. De repente, mientras creía escuchar nuestro avión despegar, se había escuchado un estruendo en todas las terminales que formaban el aeropuerto, como si hubiera estallado un volcán, el Teide, por poner un ejemplo.

La frase que más desprendía la gente desde su boca, o incluso la única, era ``¿qué ha pasado?´´, incluso mi familia, pero era curioso, mi hermana Marta no estaba. Todas las personas que estaban en el aeropuerto daban sensación de angustia e incertidumbre, de creer saber lo que había pasado, pero en realidad, de no saber exactamente nada. Todos se acercaban y escudriñaban en la ventana más próxima que tenían hacia la pistas en donde estaban los aviones, yo el primero. En un instante me percaté del hedor a gasolina y a neumáticos quemados, un olor a putrefacción. En pocos segundos después, toda la gente lo empezó a notar.

A lo lejos me pareció ver una inmensa columna de humo, de un kilómetro, así a ojo. El estruendo había seguido al despegue de mi avión, y eso me hacía pensar que había sufrido un accidente aéreo. El vuelo JK 5022 de Spanair ya no salía en aquellas pantallitas en las que se puede consultar la puerta de embarque y la hora de salida del vuelo, lo que me hacía pensar aún mucho más que el avión se había estrellado.

Al cabo de unos minutos, divisé a mi hermana Marta corriendo desde la ventana que estaba al lado de la puerta de embarque, se abalanzó sobre mí y mi otra hermana, Anabel, y nos dijo que nuestro avión había tenido un accidente y que lo había grabado con el teléfono móvil. Sentí como si mi cuerpo se resecara por dentro y no dejara de funcionar, como si estuviera en estado de shock. Aquel vídeo era escalofriante, se podía ver como el artefacto se elevaba a unos 50 pies del suelo y en poco segundos se precipitaba hacia el asfalto, arrasando la vegetación por la que pasaba y acabando en un arroyo, como una ballena varada en una playa.

-¡Marta, ese avión era en el que teníamos que viajar!-dije todavía en estado de shock.

Mi hermana no se movía, estaba con la boca abierta y dejó caer el móvil. Yo me asusté, pero luego pensé que era normal, habíamos estado a puntar de morir.

Finalmente la noticia fue comunica en todo el aeropuerto a través de aquella voz agripada.La gente no daba crédito a lo que había sucedido.

Mi familia y yo habíamos vuelto a nacer, si yo no me hubiera demorado en aquellas tiendas, en mirar aquellos peluches, mi familia y yo habríamos muerto, no creo que el destino y la suerte nos elegiría para no vivir ese final. Nunca creí que un descuido por mi parte pudiera hacer tan feliz a mi familia, por un momento pensé que me iban a dar las gracias por entretenerme viendo peluches. Sin embargo, tendríamos que dormir en el aeropuerto y gastarnos mucho más dinero para coger otro avión y llegar a nuestra casa sanos y salvos, pero sinceramente, después de lo ocurrido, preferí quedarme a vivir en Madrid y no coger un avión más en mi vida. No caería esa breva.

Había pasado ya bastantes horas del accidente y el aeropuerto se llenaba de gente sin maletas en la puerta de embarque, efectivamente, eran los familiares de los posibles muertos.Habían personas de tez muy teñida,¡canarios seguro!, pensé, ya que el avión tenía como destino Gran Canaria, seguramente con gente nativa de allí.

Ya era por la noche, el cansancio nos envolvía, no podíamos con nuestras almas, nos dignamos a dormir,el día siguiente sería otro día. Lógico.

Al despertarme, observé una claridad de un amanecer, como si hubiera salido a la luz el veintiuno de agosto, y al mirar hacia los demás sillones, me percaté de que los familiares de los pasajeros habían dormido con nosotros. Me levanté a mirar la hora de salida de nuestro vuelo con mi madre, y señaló el primero de todos, no me lo podía creer... ¡Teníamos que viajar en otro avión de Spanair!
Nuestro nuevo avión ya se disponía a iniciar el vuelo, y nosotros a embarcar y a entrar en él. No volví a ver más a esa gente derrumbada esperando noticias.

Al entrar en el avión, un escalofrío me recorrió todo el cuerpo, desde la cabeza hasta los dedos de los pies. La aeronave estaba despegando y recé tres Ave Marías y cinco Padres Nuestros, no quería que el destino jugara con nosotros e hiciera nuestra muerte solo cuestión de tiempo.

Llegamos Gran Canaria por la mañana, muy temprano, no había nadie en el aeropuerto, pensaba saber por qué, pero le ordené a mi mente que se callara la boca. Volvimos a coger el siguiente avión que nos llevaría hacia Lanzarote, y próximamente, hacia mi casa.

Ese veintiuno de agosto no escuché nada sobre el tema del accidente aéreo de Barajas, excepto al llegar a mi casa y encender la tele. El primer canal que mostraba el televisor era Antena 3 , el telediario, y Susana Griso lo dijo muy claro, anunció que el accidente aéreo se había cobrado 154 víctimas y 18 heridos, dentro de los cuales yo podría haber sido uno de ellos, aunque hubiera preferido ser uno de los heridos junto con mi familia.

Ya es veintitrés de diciembre de 2010, más de dos años después de nuestra posible tragedia, próximo a la cena de Navidad de Nochebuena con mi familia, y todavía pienso que si yo no me hubiera demorado en aquellas tiendas viendo peluches de Bob Esponja y de Pokémon, ahora mismo no estaría celebrando las fiestas en este mundo, en otro creo yo, como dicen.

Todavía al coger un avión para viajar con un objetivo cualquiera, de ver paisajes, por trabajo o lo que sea, se me estremece el cuerpo y el alma, pensando que sentado en cualquier sillón del avión está el destino y la suerte riéndose de mi y de mi familia en los sillones traseros, esperando a que mire hacia atrás para averiguar la faz de aquellas carcajadas, y no vuelva a mirar nunca jamás.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

El viaje que cambió mi vida

Juan Ignacio Perdomo Hermida


Era verano, yo, sentado en el porche de mi gran casa, observaba como los pajarillos volaban alrededor de ella. 

Esperaba a que Felisa, la sirvienta de la casa, preparara el desayuno, huevos revueltos con algas, su especialidad. 

Mientras, yo me distraía leyendo un libro que me había aconsejado mi gran amigo Raúl. Éramos amigos desde muy pequeños, desde que nacimos, como decíamos nosotros, Raúl era el típico amigo al que le contaba todo, el que lo sabe todo de ti y tú todo de él. El era alto; Delgado; Musculoso; le decían que tenia piernas de futbolista y espalda de gimnasio, su pelo era marrón claro, sus ojos marrón miel, su nariz era pequeña, su boca ni grande ni pequeña, tenía unos dientes perfectos, ya que años atrás había usado unos brackets. 

Mi vida no varió mucho durante el verano, todo cambió al llegar el invierno. 

Tuve que viajar a Francia, era un viaje de negocios, tenía que asistir a varias conferencias durante una semana. Yo era médico, aunque de pequeño quería ser profesor, cambié de idea al pararme a mirar a aquellos profesores que me habían dado clase durante mis años de estudiante, no era difícil para mí sacarme la carrera pero sabía que no iba a tener la paciencia que tenían los profesores de aquellos años.

Era invierno y  había nevado bastante, no era la primera vez que veía la nieve, tuve ocasión de verla varias veces más durante otros viajes que había hecho. 

Pasé cinco días de conferencia en conferencia, pero fue al llegar a Paris donde cambio mi vida por completo. Conocí a una joven llamada Coraline. Era una joven guapa, un poco más baja que yo, tenía unas piernas perfectas, Su pelo era rubio y largo, tan largo que le llegaba al final de la espalda, sus ojos eran grandes y verdes, su nariz era pequeña y sus labios finos.

Nos conocimos en un famoso restaurante de la capital, yo estaba cenando con unos compañeros que también habían asistido a las conferencias y ella estaba cenando con unas amigas.

Estuvimos cruzando miradas gran parte de la noche.

Salí a tomar un poco de aire a la puerta del famoso restaurante, estaba apoyado en una farola observando la Torre Eiffel, cuando de repente vi a aquella preciosa joven acercarse lenta y tímidamente hacia mí.
-Hola. Dijo la joven.
-Hola. Contesté con una gran sonrisa dibujada en mi cara.
-Qué buena noche hace hoy ¿verdad? Preguntó.
-Sí, es perfecta. Respondí yo.

Poco a poco me vi sumergido en una larga y preciosa conversación. Estuvimos hablando durante horas, quedamos para vernos antes de que volviese a España.

En esas “Citas” nos intercambiamos los números de teléfono, y quedamos en llamarnos a menudo.

Parecía que habíamos congeniado bien. 

El domingo volví a España, pero el sábado por la noche volvimos a quedar por última vez en París. En esa cita volvimos al mismo sitio donde nos conocimos, yo apoyado por segunda vez en aquella farola, y ella enfrente de mí, volviendo a intercambiar palabras hora tras hora, llegó el momento de despedirnos. Ella con cara de tristeza me miró y dijo: -Te voy a decir un secreto; yo, mirándola fijamente a los ojos, asentí con la cabeza, dándole a entender que se lo dijera sin miedo. Ella con los coloretes enrojecidos dijo: Te quiero. Yo, Atónito, aunque no por mucho tiempo respondí: yo también te quiero. Y sin más pausas nos sumergimos en un apasionado beso.

Prometimos llamarnos todos los días, y le ofrecí que se fuera a España que yo vivía solo en mi gran casa y había espacio para los dos. Ella dijo que se lo pensaría pero que seguro que iría a España de vacaciones y si le gustaba se quedaría ya que ella también estaba sola en Francia.

Ya en España, Hablé meses y meses con ella hasta llegar el verano que le invité a pasar sus vacaciones conmigo en mi casa, ella no se lo pensó dos veces y dijo que sí.

Pasó todo el verano en España, hasta que llego el día de su vuelta a Francia, yo le volví a ofrecer que se quedara en mi casa. Ella no sabía qué hacer me dijo que se lo había pasado muy bien durante el verano, estuvo unos minutos pensando y al final dijo, vale, me quedo.

Y hasta hoy después de casarnos dos años después de aquel momento y de tener tres hijos conmigo, solo ha vuelto a Francia de vacaciones.

Un secreto y una promesa

Milagrosa Malapit
Un día me desperté con la luz del sol brillando en mi ventana, bajé las escaleras rápido, vi a mi familia viendo la televisión y en especial a mi madre, una madre soltera que nos supo sacar adelante, valiente, luchadora, con una sonrisa siempre, de ojos azules como los míos y rubia. La abrasé fuerte y me dio un beso en la frente y a los 5 segundos mis hermanos mayores nos aplastaron, a mí y a mi madre, con un fuerte abrazo de oso. Por la tarde mi madre nos llevo a un centro comercial para pasar el día juntos, en donde nos sacamos fotos, jugamos, comimos, reímos... Como una familia feliz, y al caer la noche comimos palomitas viendo una película de acción que no me gustó mucho, por eso me quedé dormida en el sofá. Al día siguiente me desperté en mi cama pero no había sol, estaba lloviendo, fui al baño, me lave la cara y bajé corriendo las escaleras para abrazar a mi madre como siempre pero había un problema no estaba, sólo estaba mi hermana mayor, Alicia, una chica cerrada, graciosa, simpática y siempre sonriendo, como mi madre, mamá no está en casa está con Rubén en el hospital, me dijo con voz apagada, Rubén era el único chico de la casa y el más mayor, él era quien se encargaba de todo, era simpático, amigable y aunque era mi único hermano yo lo quería como si fuera el padre que nunca había llegado a conocer, ¿Y por qué mamá está en el hospital? ¿Qué hace allí? ¿Le pasó algo?, le pregunté con voz temblorosa y de asustada, mamá no se encuentra bien por eso Rubén la llevó al hospital, pero tranquila que se curará, te lo prometo, me dijo con una sonrisa irónica y a la vez me abrazó, pasamos la tarde esperando a la llamada de Rubén sentadas en el sofá y viendo la televisión estábamos ansiosas y desesperadas hasta que cayo la noche y por fin había llegado  esa llamada de Rubén que tanto esperábamos y nos comunicó que mi madre había fallecido por un tumor al que nosotros no sabíamos nada, mi hermana al enterarse de esa noticia dejó caer el teléfono y se quedó en estado de " shock " y le pregunté que qué pasaba, pero no respondía, cogí el teléfono y  fue mi hermano quien me lo dijo, cuando me enteré me dije a mí misma que las promesas a veces no se cumplen, abrasé a mi hermana con fuerza y las dos comenzamos a llorar.
En el entierro de mi madre, un día lluvioso y negro, era el más emotivo de mi vida y para el de mis hermanos, cada uno leíamos en alto la carta que le habíamos hecho al día siguiente después de que falleciera y cuando habíamos leído nuestras cartas nos abrasamos fuerte en el recuerdo de mi madre que nunca olvidaremos. A partir de ese día tuvimos que vivir y seguir adelante, como hizo mi madre aquél día, en casa de mis abuelos, y cada día que pasaba me acordaba de una frase que nos había dicho a mí y a mis hermanos “valora lo que ahora tienes porque algún día te levantarás y no estará”.

Una experiencia imborrable

Alexander Valdivia Benavides



En el verano del 2001, cuando yo vivía aún en Perú, a la edad de seis años, mi infancia transcurrió normalmente, creo, como la mayoría de los niños de mi misma edad, hasta que irremediablemente aconteció en mi vida un suceso traumático: una enfermedad.

Como todos los días mi abuelo, un hombre de contextura media, tez blanca, de estatura baja y de un carácter apacible y cariñoso nos llevaba al colegio a mi hermano y a mí, aparentemente yo no manifestaba ningún síntoma y signo de la enfermedad, pues me desenvolvía como cualquier niño que jugaba, estudiaba, reía con normalidad.

Un día por la noche antes de acostarme fui al baño a orinar y me di cuenta que el color de mi orina era totalmente rojo oscuro. Yo no era aún consciente de lo que me estaba sucediendo, así que llamé a mi madre para contarle lo sucedido, ella vino al baño y al ver la orina con sangre se quedó sorprendida y asustada de lo que me estaba pasando, pues no sabía cuál era el motivo de esa hemorragia, parecía como si me estuviera desangrando, pero no me sentía mal, no tenía ningún dolor, así que mis padres me llevaron de urgencia al hospital. Allí el doctor de turno, un hombre alto, de contextura delgada, de ojos rasgados, cejas delgadas y nariz mediana que aparentaba ser alegre y amable, me atendió, aparentemente todos mis signos vitales estaban bien y dijo que podía tratarse de piedras en el riñón, pero que tenía que hacerme una serie de pruebas para darme un diagnóstico y así que me derivó a mi médico de cabecera.

Al día siguiente fui al hospital del "Niño" que era el centro hospitalario donde yo me atendía regularmente, y mi médico de cabecera me atendió, ella como siempre muy cariñosa y servicial me auscultó y no veía nada anormal en mí, así que me dijo que tenía que hacerme una analítica de sangre y orina, y que posteriormente me tenía que derivarme a los especialistas, como era el servicio de urología, cistografía, nefrología, luego tuve que hacerme una ecografía renal y si no teníamos hasta ahí un diagnóstico, recurriríamos a una biopsia.

Mis padres se encontraban muy preocupados por mí, ya que me había tocado vivir desde tan niño una experiencia como ésta, para distraerme un poco de todo esto, decidieron llevarnos a mi hermano y a mí a un zoológico.

A los pocos días empezó mi revisión con cada uno de los especialistas, primero con el urólogo, luego con el nefrólogo, me llamó mucho la atención cuando estuve en la sala para realizar las cistografía, era un lugar frío, inhóspito, había una camilla, lámparas y aparatos médicos, yo estaba un poco asustado, pero mi madre estaba presente y me dijo que nada malo me iba a suceder. El doctor me dio unas indicaciones, que me recostara en la camilla y que luego me iba a poner anestesia, que esté tranquilo y luego a través de un cistoscopio se podía ver el estado de la vejiga, en ella se podía apreciar unas manchas blancas entre cortantes, el doctor dijo a mi madre que el exceso de calcio tendía a formar cristales en la vejiga y que podía ser esa la causa del sangrado en la orina, pero que el informe final lo iba a dar mi médico de cabecera; así fue, luego me hicieron la ecografía renal y otra analítica.

Después de todos estos exámenes, acudimos a consulta y en ella mi médico de cabecera nos dio el diagnóstico final, la doctora explicó a mi madre el motivo de la hematuria, se trataba de una hipercalciuria, esto quería decir exceso de calcio en la orina, estos cristales al pasar por los uréteres rompían vasos sanguíneos y se producían el sangrado, se descartó las piedras en el riñón y no fue necesario recurrir a una biopsia.

La doctora indicó el tratamiento a mi madre que era tomar bastante líquido, una alimentación balanceada y reducir el calcio en la alimentación.

Mi vida al día de hoy transcurre normalmente, no he vuelto a tener esta experiencia.

martes, 21 de diciembre de 2010

EL ASESINATO

Haridian Machín Álvarez

Era un sábado como otro cualquiera, yo estaba sola en mi casa ya que mis padres habían ido a recoger a mis hermanos de sus respectivas actividades extraescolares. Como siempre, yo estaba sumida en la música que creaban mis dedos al tocar las teclas de mi querido piano.

Ya era de noche, me resultaba extraño que aún no hubiesen llegado, miré la hora de mi reloj de pulsera. Las agujas marcaban las 9 y media. Miré la calle a través de la ventana que había en la pared a mi izquierda, no se veía ningún Mercedes-Benz azul oscuro aparcando. Aquello era muy extraño, no podían tardar más de una hora. Los sitios no estaban tan lejos.

Fui a la cocina y comencé a prepararme la cena. Cuando ya tenía mi taza con leche y Nesquik y mi sándwich con mantequilla y mermelada me senté en la pequeña y redonda mesa de la cocina.

Las 10 menos cuarto. Ya había cenado, recogido la cocina, guardado las partituras del piano y me encontraba en mi habitación. Había hecho varias llamadas a sus móviles, pero la chica que siempre se escuchaba en el móvil me decía que la conexión era imposible. Estaba bastante preocupada. De pronto tocaron la puerta y yo me alivié. Bajé las escaleras y abrí la puerta con la intención de regañarles a todos por hacerme coger tantos nervios, pero tras la puerta no estaba mi familia, sino dos agentes de policía.

-Buenas tardes, ¿es esta la casa de los Brooks?-me dijo el agente de la derecha. Era un hombre calvo con cejas canosas, bastante bajito y rechoncho.

-Sí agente-los miré preocupada-¿Qué ha pasado?-un mal presentimiento recorrió mi cuerpo, me estaba asustando, y mucho.

-Bueno, traemos malas noticias. Su familia al completo ha fallecido en un accidente de tráfico. ¿Le importaría acompañarnos a comisaría?-dijo el hombre de la izquierda. Éste era alto, rubio, con ojos azules y tenía buena forma física, pero sus rasgos le estropeaban la cara, dejándolo feo. Reí, o más bien solté una risa nerviosa. Tenía que ser una broma.

-El día de los inocentes es dentro de un mes. Hagan el favor de no molestar a la gente con este tipo de bromas pesadas, ¿sí?-dije en tono enfadado. Una parte de mí sabía que decían la verdad y que me había quedado sola, pero otra parte, más grande, no quería aceptarlo de ninguna forma.

-Señorita, esto no es ninguna broma. ¿Nos haría el favor de subir al coche y acompañarnos a comisaría? Tenemos que hacerle unas preguntas. El accidente fue provocado.

Me quedé tan estupefacta al oír aquellas últimas palabras, que cuando me quise dar cuenta, estaba sentada en una incómoda silla frente a una gran mesa de madera. Delante de mí, estaba el agente rubio que había ido a mi casa.

Una hora de interrogatorio después, me llevaron a casa de mi abuela ya que era menor y no podía quedarme sola. En cuanto la puerta se cerró tras de mí, comencé a llorar de forma desconsolada y corrí a la habitación de invitados donde dormiría esa noche.

Desde entonces, sigo llorando, odio los coches y las bombas que los hacen explotar. Además de los sábados.